arrastré tu rostro por el barrio llevándolo
colgado indiferente entre otros
del corazón.
salí a comprobarlo con la bici.
pedalié sobre adoquines de la avenida,
los silos, el parque y
pegué la vuelta por el túnel donde antes
pasaba el tren.
mi viejo siempre me habla de ese tren,
él siempre está naranja recordando a mi abuelo
y a ese tren, el riñón seco de una ciudad
trabajadora.
¿sentiste algo parecido a una charla
sobre marxismo cuando leíste
trabajadora? no sentiste nada,
ni al parque, ni a los silos,
ni a mi barrio.
a donde sea que voy va tu rostro,
salí a comprobarlo con la bici y
se metió en los monumentos que antes
eran vías y las vías son más tristes ahora,
se metió en el riñón seco
de una ciudad trabajadora que antes era triste
y ahora
simplemente
es más triste.
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