nos quedará supongo la piel
si piel puede llamarse a los vestigios
al cuero quemado de nuestras voces
a la mirada indiferente que nos echaremos
la piel camaleónica
lo único que queda de lo que llamé
amistad, lo que creí amistad
lo que necesitaba fuese amistad
ahora refugiada, quemada
curtida en los vestigios
ocultándose en los amigos en común
que permitirán que la piel haga su magia
y cada uno vuelva a su casa sin pensar
en que fuimos amigos.
te quitarás, mirándote en el espejo y
pensando en el protector solar,
la piel muerta de los hombros.
escribiré una poesía asqueada
de tanta hipocresía
en donde la palabra reptil
me representará sin que nadie se entere
y para que nunca la leas.
si piel puede llamarse a los vestigios
al cuero quemado de nuestras voces
a la mirada indiferente que nos echaremos
la piel camaleónica
lo único que queda de lo que llamé
amistad, lo que creí amistad
lo que necesitaba fuese amistad
ahora refugiada, quemada
curtida en los vestigios
ocultándose en los amigos en común
que permitirán que la piel haga su magia
y cada uno vuelva a su casa sin pensar
en que fuimos amigos.
te quitarás, mirándote en el espejo y
pensando en el protector solar,
la piel muerta de los hombros.
escribiré una poesía asqueada
de tanta hipocresía
en donde la palabra reptil
me representará sin que nadie se entere
y para que nunca la leas.
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