ella llora sobre un álbum de fotos que lleva adentro
llora para afuera lanza las lagrimas como todos
y cuando suspira barre el yugo que desde aquí parece
una bufanda sobre el pueblo.
ella llora sobre las fotos de adentro
las que no puede mostrar a nadie
y si sus suspiros fuesen viento –infancia injusta-
no quedarían desigualdades, ni patria, ni deudas de tarjeta.
pero nunca sucede eso, las fotos de adentro
aunque reales, están perdidas en todas las pobrezas
y entonces son fáciles de esconder al otro día:
pretender que no volverá y que el nombre Severino
sólo es un nombre bonito que no importa de donde sale.