en la arena del desierto de Atakama
no brillaba la luna ni el recuerdo
de una mujer escondida, ocultada.
quizás porque la palabra desierto
no reflejaba sobre el cartelito de
“recuerde que está en un desierto,
cuide el agua” como ahora
en el cuerpo de una mujer escondida
ocultada, de otra mujer pudriéndose
bajo la luz de la luna, del sol quizás.
no, no había mujeres muertas en los ojos
de Antofagasta, ni en las putas de la ciudad
de Tocopilla.
había las huellas del Dakar, zigzagueando
sobre las montañas áridas
como un homenaje a los Afrika Korps.
pensaba en eso
pero no les decía nada al Cone ni al Kia
sobre Rommel,
porque era difícil entender simplemente
adonde estábamos: esperando el mar como Tobruk
a la Blitzkrieg.
porque la arena del desierto es así de pesada
es que la ciudad oculta a sus mujeres allí,
eso aprendí en Atakama,
cuando ves la arena de Mojave o de donde sea,
nunca pensás en el hioides roto, en las sistemática
penetración anal, ni en las torturas, ni en nada,
recordás a Zappa, pensás en Rommel,
antes que recorrer toda la arena,
de quitarla, de destapar el cuerpo de otra niña
en el borde de Ciudad Juárez
del Chaco Paraguayo o acá en el parque, da lo mismo ya:
“recuerde que está en un desierto,
cuide el agua” es lo único que brilla
sobre la arena
del desierto de Atakama.
Actualizame el blos, papá.
ResponderEliminareeeeh, hoy le meto algo seguro jajajaja.
ResponderEliminaresto es muy bueno
ResponderEliminarGracias noe! Recien veo el comentario. Saludos!!
ResponderEliminaruf, genial. muy genial
ResponderEliminarGracías anonimo! recien veo el comentario =D
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